En el mundo deportivo la discriminación está al orden del día. Es una industria donde los atletas son el reflejo de su nación o región. Donde se da a conocer la calidad y capacidad de un determinado equipo o club deportivo. Un espacio donde la representación es inminente.

Lamentablemente, como todo en la vida, la codicia y la ignorancia arruinan lo que es simplemente es una pasión para muchos. Al verse como un negocio, se permiten atrocidades y se pasan por alto otras.  Siempre y cuando mejoren o no afecten las ventas, se verán reacciones. Una triste realidad que  a fomentado la discriminación de las personas LGBT. Y pese a las luchas contra la discriminación, trata de hacer vista gorda ante tan penosa realidad.

El fútbol español se mantiene a raya de las campañas contra la discriminación

Los deportistas LGBT han sido silenciados o mantenidos en la sombra por distintas federaciones y clubs en el mundo. En España esto no ha sido una excepción. El Paralímpico y elOlímpico Internacional han sido solidarios con la visibilidad de los deportistas cuya orientación o identidad sexual no vayan acorde con una serie de valores tradicionales – por no decir obsoletos.

La iniciativa es  de Colegas (Confederación Española de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales) junto con el Observatorio Español contra la LGBTfobia .

Según el presidente de Colegas, ni el Barcelona, ni el Real Madrid y mucho menos la Federación Española de Fútbol quisieron formar parte de esta campaña. Según las fuentes: un silencio lamentable y  en otros casos unas excusas patéticas.

El infierno de ser gay en el mundo del fútbol

Jesús Tomillero es un arbitro homosexual cuya historia da mucho de que pensar sobre la delegación de fútbol.

Jesús Tomillero. Foto cortesía de clavelocal.com

Después de haberse retirado temporal mente a causa de insultos homófobos  en un partido, Jesús regresó. Sin embargo, la situación no cambió. Empeoró.

Después de sus visibilidad por denunciar la homofobia los insultos han sido aún peores y han venido de otro árbitro.  Y aunque las palabras se las lleve el viento, ya han habido grabes amenazas de muerte en su contra. Amenazas que han sido muy explicitas y aterradoras.

Debemos recordar que sin importar su orientación sexual, este hombre es un profesional y un apasionado por su trabajo. Es un ser humano.